"La gloria de ser difícil" de Juan Sasturain.
Entrañable e inseparable de nuestro universo infantil, el
juntar figuritas es una experiencia única, fundadora: con ellas se aprenden los
números antes que en la primaria, se reconocen los mecanismos de funcionamiento
del mundo -la lógica de la oferta y la demanda, la interdependencia del
trueque, la compulsión del consumo- se saborea el vértigo del riesgo en el
juego, se envidia y se aprende la jactancia, el orgullo de llenar un álbum, de
conseguir “la única que me falta”. Se acostumbra a perder, también.








