"Centrofóbal" de Osvaldo Soriano.
Me acuerdo del tiempo en que empezamos a rodar juntos, la
pelota y yo. Fue en un baldío en Río Cuarto de Córdoba donde descubrí mi
vocación de delantero. En ese entonces el modelo del virtuoso era Walter Gómez,
el uruguayo que jugaba en River, pero también nos impresionaba Borello, el
rompeportones de Boca. Los dos llevaban el nueve en la espalda, como Lacasia en
Independiente y Bravo en Racing. Escuchaba los partidos por radio en las voces
de Fioravanti o de Aróstegui. Al interior llegaban en cadena o se captaban en
onda corta, con una antena de alambre pegada a la chimenea de la casa.





.jpg)