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Selección Argentina (Equipo lleno de dudas, estrellas estrelladas, masoquistas, morfatecnicos); Jorge Sampaoli (Bielsilieber, vendedor de ilusiones, jogginetero, nervioso, gritón); Dirigentes del futbol argentino (arruinadores del futbol crónicos, garcas) 

Selección
Jugó la Selección, bah jugar es un decir, últimamente cada vez que el combinado nacional sale a la cancha es un martirio, una tortura para todos. En cualquier momento también pasan los partidos de la selección por TNT, porque la clasificación al mundial parece una película de suspenso y todo de terror.

Del 2014 para acá tenemos todos entrenadores con “visiones” distintas. Pasamos de un defensivo, a un ofensivo para ir a otro defensivo y volver a otro ofensivo. Parece ser que el entrenador y sus esquemas no son los problemas.  Sin duda alguna los máximos responsables son los dirigentes del futbol argentino, que es un zoológico pero en lugar de ser un zoológico de animales, es de parásitos y hongos. El entrenador es el fusil, es mucho más fácil gatillar enormes sumas de guita para rescindir contratos de DT que bancarse un proyecto largo y además lo más importante: la plata no sale de sus bolsillos. Rajar a un entrenador que todos critican, ellos lo traducen como "levantar la propia imagen", y así traen otro para que lo critiquen y así alimentar este circulo vicioso. El 75% de la culpa de este presente espantoso, es culpa de ellos, el restante si de jugadores y entrenadores. Muchos dirán que los dirigentes no juegan, tienen razón, pero no dejan jugar tampoco, tres entrenadores en estas eliminatorias, la rifa que hicieron con la Sub-20 y la Sub-23 de los JJOO, desmanejos, etc. Don Julio podrá haber sido todo lo que era, pero nunca llegó a esto con la Selección. 

Ya pasaron Martino y Bauza, llegó Jorge Sampaoli y si bien uno pide cierta continuidad, lo único continuo es el horrible juego del equipo. El entrenador de Casilda llegó como esperanza para estos últimos cuatro partidos de eliminatorias pero el equipo juega horriblemente tan mal como en la corta etapa de Bauza. Sampaoli hace poco que está, pero ya empezó a caer en la bolsa de culpables.  El ex entrenador del Sevilla puede llegar a lograr cosas, pero a largo plazo (véase “Bielsismo en Chile”), el tema es que en el corto plazo el pelado nos está vendiendo más humo que Caruso con el verso del “jugar lindo y atacar”. Veamos, Alemania es la mejor representante actual de esta clase de futbol. A pesar de eso, Löw pone línea de 4 sin importar quien está en frente. Toca cuando hay que tocar, sale jugando cuando hay que salir jugando. Ataca ordenadamente, defiende ordenadamente. Si va al ataque es prolijo dejando cuidado atrás. Ah, y en ningún momento lo vimos al sommelier de mocos, Löw, saliendo a pregonar las bondades del “juego lindo” cual testigo de Jehová los sábados a la mañana y podemos asegurar que Alemania si “juega lindo”. Lo mismo pasó con España cuando estaba Vicente del Bosque. Sampaoli vende humo saborizado a Sushi, Caruso a mortadela, pero es humo al fin y al cabo. ¿Quién tiene que ser el DT de la selección para nosotros? Y, ahora Sampaoli. Si Argentina no clasifica al mundial (dicho esto nos tocamos el izquierdo, gritamos Pugliese, Pugliese, Pugliese y tocamos madera), el DT debe seguir siendo Sampaoli, al término de las eliminatorias solo habrá dirigido 4 partidos oficiales y 2 amistosos, por una putísima vez hay que hacer un proyecto a largo plazo.

El tema también es que los jugadores tienen más presión que las cachas de Ortigoza entangado. Periodismo, hinchas, dirigentes, mismo entrenador, etc. El principal problema de los jugadores argentinos no es la bocha, es el bocho. Si Ibrahimovic llegase a ser convocado a esta selección, durante el mismo partido debut se rapa y se hace monje tibetano. Hay un cagazo extremo y contagioso a perder.  Hoy estamos viendo cómo se hunde el barco, mientras los marineros están paralizados del cagazo que tienen a que se hunda el barco. Si en lugar de Venezuela hubiese estado Sacachispas, Di Maria al ver los disfraces de romanos se lesionaba del cagazo. Messi pasó de ser Messi a ser uno más en el segundo tiempo contra Venezuela, y sin Messi no le hacemos partido ni al Real Pilar. De todos los jugadores, el único que zafó fue Acuña: pidió, trabó, lucho, fue al frente. El resto comenzó una peregrinación a pie adentro de la cancha. Hoy por hoy, parece que los jugadores están más preocupados por el “qué dirán”, eso se sigue viendo (véase Lavezzi c/Anello) y el cagazo al “qué dirán si perdemos” se traduce en una derrota o  un empate con gusto a tal. La mejor manera de cerrar culos de periodistas, hinchas, etc.  es ganando.

Banco de Suplentes.
Diego Cocca (Entrenador de Racing, camarilleado)

Arturo Vidal (Ególatra, jugador de la selección chilena, no bancado hasta por sus propios hinchas).

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