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El antiequipo de la semana

 

Arriba: Panini (Empresa que especula con figuritas, garcas ¡entrega las figus!); Barras de Almirante (Violentos, transfobicos); Vélez Sarsfield (Club criticado injustamente).

Abajo: Pedro Caixinha (Ex experimento de Fassi, ex entrenador de Talleres); Gabriel Pellegrino (Presidente de Gimnasia, ratón); Periodismo (vendedores de humo de exportación)

Selección
Galtier lo sacó a Messi para meter a Carlos Soler, un mediocampista que aporta tanto en defensa como en ataque. Lo hizo cuando la Juve apretaba al PSG hacía el empate. Un cambio técnico. Si bien Messi no venía descollando, estuvo hasta los 83 minutos. Hasta acá nada raro, pero… el periodismo de paneles argentino se armó una novela básicamente al pedo: que Messi ya no es lo que era, que ya lo empiezan a sacar, que esto va a repercutir en lo anímico, que el cambio lo hizo Mbappé (¿?), que esta para el banco, que le rompieron un record… No vamos a defender a Messi, no lo necesita. Si vamos a defender al medio ambiente porque tamaña cantidad de humo va a hacer mierda la capa de ozono y el calentamiento global se va a ir a la chota. El record que le corto Galtier fue que Messi no salía por un partido de Champions desde hacía 8 años. En fin, Galtier dijo que lo está cuidando porque al PSG se le viene una seguidilla de partidos diabólicos. Pero ni con la explicación del DT, ni por nada del mundo entendieron los periodistas que siguieron. Para nosotros lo mejor que puede hacer Galtier en este momento es decirle a Messi: no jugas más hasta después del mundial y metete en una cámara hiperbárica hasta que arranque el mundial. Que el PSG se vaya a la rep…

Los jugadores de Gimnasia se le retobaron al presi Gabriel Pellegrino porque no está pagando. Antes de seguir vamos a aclarar una cosita: la mayoría de los clubes arreglan premios por partido ganados y por objetivos (dos premios distintos) con los jugadores. O sea, si van últimos y ganan un partido cobran premio por partido ganado. Si pierden todos los partidos y el objetivo era no descender y no descienden, cobran premio por no descender. Hasta acá todo bien. Se ve que cierto presidente no le tenía fe al equipo y se pensó que el Lobo no iba a ganar tantos partidos y quedar primeros, tanto así que se atrasó en el pago de sueldos, premios, expensas, cuota alimentaria… y encima salió a bardear a los propios jugadores diciendo que ahora mínimo campeones o entrar a la Libertadores, ni hablar como lo basureó al pobre de Alemán. Una de dos: o no le tenía fe a su equipo o se deliro la plata o prometió cosas que no podía cumplir. Bueno, fueron tres cosas, no dos. Lo cierto es que los jugadores no concentraron, ganaron, están punteros y Pellegrino está viendo de donde sacar guita si estos jugadores indisciplinados tienen la osadía de seguir ganando y salir campeones. Habrase visto.

No es ninguna novedad que los tablones son lugar de completa discriminación, homofobia, xenofobia y demás cosas inmundas. El tema es no naturalizar y erradicarlo. Parece una utopía y lo es. Sino veamos lo que paso este último finde en la cancha de Almirante Brown donde dos chicas trans fueron agredidas, insultadas y robadas por la barra de la fragata solo por una cuestión de género. Si bien hubo hinchas que también las defendieron, y también fueron agredidas, las víctimas tuvieron que salir en forma urgente de la cancha mientras recibían violencia física y verbal. Luego hicieron el descargo en redes sociales. El club dos días más tarde emitió un comunicado repudiando el hecho y poniéndose a disposición para que aclaren el hecho. Hasta ahora no identificaron a ningún agresor.

Che, Vélez llegó hasta semifinales de la Libertadores y quedó afuera con el Flamengo. No es moco de pavo. Si, esta bien, en el torneo local da pena pero puso todas las fichas en la Libertadores y quedó entre los cuatro mejores. No se entiende el abucheo, la crítica desmedida. Está bien en el partido de ida se morfó 4 de local y no regaron la cancha para incomodar al rival, menos mal, sino les hacían 6. En fin, entre los cuatro mejores de América y recibiendo lluvia de críticas. Estamos en un momento donde si no salis campeón no existis y sos blanco de toda crítica. Ojo, no fueron todos, pero una gran mayoría hizo sentir su ilógico fastidio.

Rajaron nomas a Pedro Caixinha, no le fue nada bien en Talleres. Si bien logró un histórico cuartos de final, el juego de la T distaba unos años luz del que lo llevó a clasificar a la Libertadores. En el torneo local es más irregular que el empedrado de Lanús Este. Todo eso lo llevó a dejar el club. Veremos ahora con qué experimento se viene Fassi, mientras los hinchas del Tallarín, piden que vuelva un viejo conocido, que hay que ver si quiere volver porque esta con trabajo (por ahora). 

Bueno, el quilombo de las figuritas del mundial sigue. Hasta la reina se fue sin completar el álbum. Figuritas y delirio por ellas hubo siempre, pero esta vez Panini se re zarpo. Sobreprecios en muchos quioscos, figuritas truchas, álbum inconseguible, ni hablar de los paquetes… Daleeee, tiene que especular con la alegría de los pibes… y los adultos. ¿En serio? ¿Tan choto está todo? ¿Es el dólar blue? Aunque en muchos lugares te la cobran como esa. No pueden ser tan verga los de Panini, viejo. Figuritas y furor hubo siempre, desde que tenemos memoria, como pibe (y par a muchos adultos) no hay nada más lindo que juntarlas, llenar el álbum y tener una felicidad que pocos comprenden. Pero hasta eso rompieron, todo rompen.

No, vos no podes.

Alicia paró la pelota con bastante control. Cuando el gordo se le tiró a los pies, con una sutil gambeta lo dejo desparramado en el suelo del patio. Los gritos de los otros pibes ya no se dirigían a la figura de ella, sino a la del gordo que parecía una morsa tratando de llegar al agua. Con la cara interna del pie le tocó la pelota a Damian, que salió como saeta hacia adelante. Al enfrentarse con Gustavo, perdió la pelota que Walter quiso reventar hacia arriba, pero justo volvió a aparecer ella que capturó el rebote y se abrió por un costado, pegándole fuerte contra el palo. Ezequiel se estiró, pero no llegó. Se raspó toda la pierna en la acción. Era el 1-0. “Es buena la guacha eh”, le dijo Gabriel a Antonio mientras miraban desde su propia área como Alicia marcaba el gol.

“Nos metió un gol una piba, maricones”. Se enojó Javier con el resto de su equipo. Era uno de los tantos clásicos de los recreos entre 6° “A” y el “B”. A lo largo de todo el año habían disputado múltiples partidos. Cada uno de ellos era “el” partido. Había mucha pica entre los dos cursos, pero nunca habían llegado a pelearse. Bueno, una vez, cuando aún eran de quinto. Pero eso ocasionó que no los dejaran jugar más a la pelota. Después de tanto rogar y prometer que no se iban a  pelear más, la pelota volvió a rodar en uno de los patios de la escuela. Ese día justo había faltado Ricardo y tenían uno menos. De los chicos del “A” no quería salir ninguno. Entonces los del B la llamaron a Alicia, que siempre se quedaba mirando los partidos. Al principio, muchos protestaron. Incluso Gabriel llegó a decir que era lo mismo que jugar con uno menos.


Cuando Javier se venía con la pelota dominada al piso, apareció Alicia, y se la sacó limpiamente, pasándosela a Antonio, quien se la devolvió. La chica con la bocha al pie le tiró un hermoso caño a Nicolás, que la siguió tirándole patadas y puteadas. Pero Alicia era rápida y esquivó las patadas. Cuando se iba derecho hacia el arco, un grito la frenó. “¡¡¡¿¿¿Pero, nena, te parece a vos!!!???” Era Martha, la profesora. “Mirá que jugar como un varoncito, hay que ser varonera”, dijo, mientras se la llevaba de un brazo. No sería la primera vez, ni la última que le iban a hacer algo así. Ni siquiera cuando llegó a ser la capitana de la selección de futbol femenino.

Toni Schweinheim
Obra Publicada, expediente Nº 510614. Dirección Nacional del Derecho de Autor
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 Por Julio Batista


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