Volver...
con la frente marchita
las nieves del pecho
platearon mi sien.
Sentir...
que es un soplo la vida
que la pretemporada no es nada
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.
Su padre ya no reconocía a casi nadie. A veces reconocía a su hija. A veces no. Pero ya, en los últimos tiempos, el no reconocerla se hizo u...
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