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Primer Puesto: Fútbol argentino (A veces maltratado, ultrajado, pero solidario en el fondo)

Segundo Puesto: Leonardo Carol Madelón (Entrenador de Unión, defensivo, tacticista, aguafiesta)

Tercer Puesto: Matias Almeyda (Ex entrenador de Banfield, Guardiolista, posesivo del balón)

¿Cuantas veces escribimos sobre el deterioro del futbol argentino? Que todo está podrido, que parecía estar todo perdido. Pero encontramos una luz al final del túnel que nos da esperanza. La semana pasada, lamentablemente falleció Diego Barisone a causa de un accidente en la ruta. Pero vayamos al futbol argentino en sí. Más allá de los mensajes solidarios de todas las instituciones e hinchas mediante las redes sociales. Llegó la fecha y los homenajes se iban a dar en las distintas canchas, todos sabemos que en ese ámbito la cosa se desmadra. Pero no sucedió así. Un ejemplo fue Colón, histórico y clásico rival de Unión, de donde era hincha y canterano Barisone, donde las muestras de respeto fueron enormes. Al igual que en Banfield, clásico desde hace alguno años de Lanús. Obviamente también lo acontecido en la Bombonera con el conjunto Tatengue. Así brilló el fútbol argentino por su respeto y solidaridad. Ojala sea el puntapié inicial.

El equipo de Unión se recibió de aguafiestas. Cada vez que llega a la Bombonera y si en ella hay algún acontecimiento importante, termina cagándole la fiesta. Pasó cuando volvió Riquelme y paso ahora cuando Tévez convertía su primer gol en la Bombonera, en esta nueva etapa. Pero más allá de esa victoria, el Tatengue viene haciendo un campañón. Todo esto de la mano de Leonardo Carol Madelon. Así calladito como se lo ve, ya cosechó 30 puntos, se metió en el top ten y siemrpe le rompe las bolas a algún grande que ande por ahí.

Caso curioso el de Matias Almeyda. Venía a los tumbos en el torneo, ganaba y perdía por igual, fue goleado por Boca en la Copa Argentina y varios pedían su cabeza. El domingo anuncio su despedida de Banfield. Dirigía contra Arsenal y se rajaba. Todos los medios dijeron que fueron por recibir una “visita” desagradable. ¿Quién lo visito? ¿La barra? ¿Mariotto? ¿Una tía que le aprieta fuerte los cachetes? No se sabe. Pero antes de irse goleo al “Arse” de Ricardo Caruso Lombardi con un fútbol  de toques, ataques y lujos. ¿Por qué lo pusimos en el podio? Simple: no se fue de manera traumática, entendió que había finalizado un ciclo y se fue goleando. Ahora se ira a predicar el Guardiolismo a otras latitudes.

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