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Por Ale Apoesia (*)
Muy buenas tardes estimados lectores amantes de la sempiterna danza que abocan los guerreros en el verde césped. Es tarde, tarde como el rocío matinal bañando los altivos pastos de la cancha. Día viernes y la fecha numero 17 esta al comenzar. Comenzar como comienza esa poesía en los labios del orador sobre la tarima, acariciando los oídos de los presentes. Pero yo estoy aquí para recitarles la poética hazaña de la fecha 16. Aquí estoy con este manantial de palabras que me brotan de mi boca como una fuente. Estoy aquí, aquí solita; Pensando en ti comiéndome la cabecita No puedo más, me voy pa fuera Y a ver si el aire me quita la borrachera; Me matas no lo puedo remediar, que no Lo sé, que yo no estoy equivocada.

Retorno a la senda de la victoria el conjunto rojinegro de Rosario. La brillante armadura de los guerreros se hizo presente en el Marcelo Bielsa de Rosario para dar a luz un gran partido. Un primer tiempo donde el grito sagrado de gol estuvo ausente, pero ni bien comenzó el segundo, abrió la cuenta Ariel Nahuelpán. El delantero pario un gol, pero Ponce iba a hogar el festejo de los de victoria, como se ahogan las migas de los sanguchitos que caen en mi densa y espesa barba. Después Banega, gladiador de gladiadores estampo finamente un gol. La Figura: Densos nubarrones acechan el futuro de Tigre en el horizonte de los promedios.

Aburridísimo nene, casi tan aburrido como vivir sin poesía. Como vivir sin el piar de los pájaros en el dulce amanecer campestre. Aburrido como afeitarse. Aburrido. La Figura: Ni figura hubo nene, hasta yo tengo más figura.

Empate en Rafaela. La crema empato contra la sorpresa del equipo. Sorpresivo es el equipo santafesino. Sorpresivo como el ataque de un tigre en la estepa. Sorpresivo como las nenas que no son nenas y que son nene y que están por Palermo a altas horas de la noche. No piense mal, me han contado yo no fui nene. Primer tiempo donde hubo pocas emociones pero en el segundo las nubes del buen juego abrieron sus puertas para hacer brotar de ellas las gotas del buen juego y de los goles ¡Los goles nene! ¡Los goles! Pétreo se quedó Montoya porque Depetris puso el uno a cero para la crema. Que rica la crema, la crema pastelera, amarilla espesa chorreándose por los costados de la rosca de pascuas, que rico nene. Pero Colón empato a través de Graciani. Graciani por venir. Final en Rafaela. La Figura: Que bien Colón sobreponiéndose a las adversidades, como ese barco que enfrenta a la tormenta estoicamente. Allá se va como por una lancha, es Lerche que como Vitette escapa, escapa hacia la inmensidad del rio, aunque el uruguayo era más inteligente.

Densos nubarrones negros acechan el futuro de Argentinos Juniors, descendió al Nacional B el bicho. Cuna de gladiadores del verde césped, hoy ha caído en desgracia. Despejado está el cielo de Gimnasia, en las alturas de la cúspide del campeonato están los dirigidos por el viejo guerrero de Troglio. Desde los dos minutos el lobo, encontró el gol. El grito sagrado que se gritó en La Paternal y se escuchó en La Plata. Y por la plata, por ese vil metal no se va segura del sillón de La Paternal. Controlado lo tenía Gimnasia al bicho, atado, maniatado y enjaulado. Pobre bichi, eterno gladiador con boca de hacer puchero, quieran los guerreros vestidos de colorados que siga tu abultada humanidad de quelonia. En el segundo tiempo arrecio el lobo de la Plata. Facundo Pereyra, como Inodoro Pereyra en la inexpugnable llanura pampeana encontró el atisbo de felicidad y grito gol. Gano Gimnasia que sueña, perdió Argentino que quieren que lo despierten de este mal sueño. La Figura: Los hinchas de Gimnasia no quieren que esto se les haga evaporable como en el ’95, el honor no es negociable. Disgregable, súper amigable.

Irregular andar el de este Vélez. Gana, pierde, pierde, pierde, gana. Los guerreros del conjunto de Liniers están inestables como suelo de los hermanos chilenos. Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera, decía Martín Fierro y por eso Zarate le dio con un fierrazo y fue un golazo. A los 21 Zarate iba a repetir como repite su servidor en un tenedor libre. En el segundo tiempo, Vélez iba a estirar la ventaja como Fabbiani quien estira el elástico jogging para ponérselo, fueron dos los goles más que hubo: a los 25 Rolón, cual psicoanalista escribe su libro, este homónimo escribe una página de gol en la noche. Y el cuarto fue de Jairo D. Vélez Cedeño. Vélez, gol, Vélez. Capicúa. Y el descuento lo hizo Medina. La Figura: Densas palabras fuertes profirieron las verbas de Zarate y Pratto en su enojo en el partido ante Nacional de Paraguay. Se recordaron la vulva materna, como quien recuerda aquel hogar que ya no fue y en el que uno desea volver.

(*) Cualquier similitud con un personaje barbudo de similares características es de casualidad nene

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